La transición energética global alcanzó un punto de inflexión en 2026: la inversión mundial en energía limpia superó por primera vez a la destinada a combustibles fósiles, con la energía solar como la partida individual más grande, cerca de 366.000 millones de dólares en el año.
China lidera el cambio
China concentra buena parte de esta inversión, consolidándose como el mayor productor e instalador de paneles solares, turbinas eólicas y baterías del mundo. Mientras tanto, otras potencias apuestan por tecnologías a más largo plazo, como la fusión nuclear, para asegurar su independencia energética en las próximas décadas.
Un mes simbólico para la energía independiente
El 10 de julio se conmemoró el Día Mundial de la Energía Independiente, una fecha pensada para generar conciencia sobre la necesidad de transformar la manera en que se produce, distribuye y consume la energía, reduciendo la dependencia de los combustibles fósiles y fortaleciendo la seguridad energética de los países.
Los analistas coinciden en que, aunque los combustibles fósiles seguirán presentes durante años, la balanza de la inversión ya se ha inclinado de forma estructural hacia las renovables, un cambio que promete acelerarse en la segunda mitad de la década.






