La inteligencia artificial empieza a ayudar de forma medible a construir la siguiente inteligencia artificial. Esa es la conclusión central de una evaluación independiente publicada el 5 de noviembre por METR, una organización que mide las capacidades de los modelos avanzados, tras analizar durante unas once semanas datos internos de Anthropic, entre el 12 de agosto y el 29 de octubre de 2026.
Qué dice el informe
METR sostiene que Anthropic probablemente está mejorando sus capacidades en tareas bien definidas a unas dos veces el ritmo registrado entre marzo de 2024 y octubre de 2025. Su indicador principal, una versión interna del Epoch Capabilities Index, crece desde octubre de 2025 a 1,9 veces la velocidad previa, con un intervalo de confianza del 95 % de entre 1,5 y 2,8 veces. Los autores reconocen la incertidumbre: no les sorprendería que la cifra real fuera de 1,3 o de 3 veces.
La organización se declara «confiada» en que la aceleración no se debe a un crecimiento más rápido de la capacidad de cómputo dedicada al entrenamiento. Y calcula, con una estimación que ella misma califica de subjetiva, que alrededor del 80 % de la aceleración observada en octubre se atribuye a la IA. Tampoco encontró cuellos de botella convincentes que frenen ese ritmo en los próximos doce meses.
Ayuda a las personas, todavía no sustituye proyectos enteros
Según el resumen de The Neuron, la mayor parte de la mejora procede de herramientas que asisten a los empleados en programación y análisis de experimentos, y no de sistemas que dirijan proyectos completos por sí solos. Es un matiz importante: el bucle de automatización existe, pero las personas siguen en el centro del proceso.
El problema de las redacciones
El informe, de unas cien páginas, tiene una limitación notable. Anthropic tenía derecho unilateral a redactar el contenido y eliminó la mayor parte de la evidencia que METR consideraba más informativa. La compañía justifica los recortes por el interés de proteger información confidencial.
«[Redacciones] dirigidas a eliminar información confidencial que podría acelerar a otros desarrolladores de IA.»
— Anthropic, según el informe de METR
Esto significa que los lectores deben confiar en el juicio de METR sobre pruebas que no pueden examinar. AI Weekly, que resume el estudio, recoge además que la propia METR advierte de que la mayoría de la evidencia de apoyo quedó oculta.
Por qué importa
Que un laboratorio puntero acelere su propio desarrollo con IA es precisamente el escenario que los especialistas en seguridad llevan años señalando como el punto de inflexión del sector: si las mejoras generan nuevas mejoras, los plazos de avance podrían acortarse más de lo previsto. Al mismo tiempo, que METR no encuentre obstáculos en un año subraya que no hay freno técnico evidente a corto plazo. La transparencia será ahora la cuestión de fondo: sin acceso a los datos redactados, ni reguladores ni investigadores externos pueden comprobar si la aceleración es 1,3, 2 o 3 veces. La presión para que estas auditorías sean más abiertas probablemente crecerá.
Cargando comentarios…