La construcción acelerada de centros de datos para la inteligencia artificial ha encontrado un obstáculo que no figuraba en los planes de negocio: las urnas. En las elecciones del 3 de noviembre en Estados Unidos, los votantes de Ohio aprobaron prohibiciones o nuevas restricciones a estas instalaciones en al menos 14 municipios, según el recuento de Fortune, y los analistas de Wall Street ya calculan cuánto puede retrasarse la expansión de la infraestructura que alimenta a la IA.
Ohio, laboratorio del rechazo
Ohio concentró 21 de las 41 consultas sobre centros de datos celebradas en todo el país, repartidas en 18 municipios. El resultado fue abrumador. En Trenton, la prohibición salió adelante por un 80% frente a un 20%, con la que sus promotores esperan frenar un proyecto de 18 edificios de Amazon Web Services, aunque probablemente no afecte a otro campus de AWS ya en construcción en las cercanías, según el Journal-News. En Sunbury se aprobó una enmienda que veta las instalaciones de 25 megavatios o más, dirigida a un posible proyecto de gran escala de Amazon. En Perry, más del 87% de los votantes exigió garantías financieras a los promotores que soliciten beneficios fiscales, y en Wilmington cerca del 80% rechazó las recalificaciones de suelo pensadas para otro centro.
El estado, quinto del país por número de proyectos, acumula ya más de 125 moratorias locales y espera hasta 40.000 millones de dólares de inversión en infraestructura de IA hasta 2030. Una encuesta de la Universidad del Norte de Ohio y SurveyUSA a 1.650 adultos mostró que el 55% se opone a la construcción de centros de datos en el estado, frente a un 22% a favor. A escala nacional, Gallup cifró en torno al 70% la oposición a que se levanten en la propia zona de residencia.
«Con más de cien municipios de Ohio adoptando moratorias o restricciones, una fuerte participación contra la expansión enviaría a los parlamentos estatales de todo el país la señal de que la protección de quienes pagan la factura eléctrica, la transparencia y las salvaguardas de la red deben dominar la agenda política».
— Keith Durkin, director del Instituto de Civismo y Políticas Públicas de la Universidad del Norte de Ohio, a Fortune (traducción de El Intelectual)
Goldman: 45% de la capacidad prevista, en riesgo de pausa
El impacto va más allá de Ohio. Según una nota de Goldman Sachs recogida por investingLive, los estados que probablemente endurecerán las normas concentran alrededor del 45% de la capacidad de centros de datos planificada en Estados Unidos. Los economistas del banco esperan que los demócratas impongan pausas temporales a nuevos proyectos en Texas, Georgia y Míchigan mientras se debaten reglas sobre consumo eléctrico, uso de agua y exenciones fiscales. Solo Texas representa en torno a una cuarta parte de la capacidad prevista.
Goldman cree, no obstante, que las restricciones serán breves, porque los centros de datos no figuran entre las prioridades de los votantes. Su estratega Rich Privorotsky apunta incluso a un efecto paradójico: algunas empresas podrían adelantar inversiones a 2027 para iniciar obras antes de que entren en vigor las nuevas normas.
Ganadores y perdedores en bolsa
El mercado reaccionó con una división llamativa. Según los datos de cierre recopilados por el boletín AI Weekly a partir de información de Reuters, las compañías que alquilan capacidad para IA se hundieron mientras los grandes de la nube subían, ante la idea de que una construcción más lenta aliviará sus enormes necesidades de caja.
Empresa | Variación |
|---|
Hut 8 | −23% |
IREN | −11% |
Core Scientific | −10% |
Applied Digital | −6,7% |
Microsoft | +6,7% |
Amazon | +6,1% |
Alphabet | +3,2% |
El rechazo no fue suficiente para frenar el dinero de la industria: una investigación de DeSmog citada por Fortune halló que el grupo Build American AI, vinculado a un supercomité de acción política financiado por Marc Andreessen, Ben Horowitz y Greg Brockman, gastó al menos 2,54 millones de dólares en anuncios televisivos en Ohio. En el Senado, el demócrata Sherrod Brown, partidario de eliminar las ventajas fiscales a estas instalaciones, derrotó al republicano Jon Husted.
Por qué importa
La IA necesita electricidad, agua y suelo a una escala sin precedentes, y los vecinos empiezan a reclamar voz en esas decisiones. La oposición es además transversal: preocupa a votantes progresistas por el clima y a conservadores por la preservación del territorio rural. Si el modelo de Ohio se extiende, el principal cuello de botella de la IA dejará de ser la escasez de chips para convertirse en la licencia social para construir. En el horizonte figura además una propuesta de enmienda a la Constitución de Ohio para 2027 que vetaría los grandes centros de más de 25 megavatios y que el 57% de los encuestados dice apoyar. Para las tecnológicas, la factura del boom dependerá cada vez más de ganar —o perder— en los plenos municipales.
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