OpenAI empieza a hablar de bolsa con fecha. Su presidente y cofundador, Greg Brockman, afirmó el miércoles que la compañía podría estar lista para salir a cotizar en 2027. Lo dijo en una conferencia tecnológica de The Wall Street Journal, donde, preguntado por esa posibilidad, respondió: «Creo que sí. Sí». La declaración llega en plena carrera con Anthropic, su gran rival, que ya prepara su propia salida a bolsa.
Seguridad tras un año irregular
Según recoge TechCrunch, Brockman insistió en que OpenAI ha sido «muy clara» este año: saldrá a bolsa cuando considere que es el momento adecuado. Y se mostró seguro: dijo sentirse «extremadamente bien» con el negocio y no haber estado «nunca más confiado» en lo que hace la compañía.
Ese optimismo contrasta con la descripción que hizo de los primeros meses de 2026. El primer y el segundo trimestre, reconoció, fueron «bastante duros» en el mercado empresarial. Brockman admitió además que OpenAI «ni siquiera estaba en la conversación» en el terreno de la programación con agentes, un área en la que Claude Code, de Anthropic, ha ganado cuota de mercado.
«Teníamos Codex, pero nadie hablaba de él.»
— Greg Brockman, presidente de OpenAI, en la conferencia de The Wall Street Journal (traducción de El Intelectual)
El giro hacia la empresa
La recuperación, según el directivo, llegó en el tercer trimestre. OpenAI registró un crecimiento trimestral del 70 % en sus ingresos anualizados, un salto que Brockman atribuyó a que el segmento empresarial duplicó su actividad. Insistió en que no fue un fenómeno puntual, sino el resultado de inversiones acumuladas durante meses.
El cambio de perfil es notable. Hoy la mayor parte de los ingresos de OpenAI procede del negocio empresarial, que antes representaba solo alrededor del 30 % del total. El presidente aclaró que el negocio de consumo no se ha encogido, sino que sigue creciendo, pero que es el segmento corporativo el que «ha despegado». Como ejemplo citó el reciente acuerdo con JPMorgan Chase.
Lo que OpenAI aprendió de vender a las empresas
Brockman resumió la lección en tres ideas: ayudar a los clientes a identificar los hitos más importantes que pueden alcanzar con IA, construir confianza y demostrar que OpenAI es un socio fiable a largo plazo. «Hace un año ni siquiera estábamos realmente en el juego empresarial», admitió, y recordó que muchas compañías les preguntaban si de verdad se tomaban en serio ese negocio. «Hoy es muy diferente», sostuvo.
Un contexto menos plácido en el mercado
Las palabras de Brockman coinciden con una semana difícil para las tecnológicas. Según El CEO, el Nasdaq registró el jueves su peor sesión desde abril de 2025 en medio de una venta masiva de acciones de IA y centros de datos, alimentada por el temor a que el triunfo demócrata en las elecciones legislativas de medio mandato endurezca la regulación del sector. A eso se suman las demandas de ocho fiscales generales estatales que, según PC Gamer, acusaron en octubre a OpenAI de ignorar sus propias advertencias de seguridad por afán de lucro.
Por qué importa
Una salida a bolsa de OpenAI sería una de las mayores de la historia tecnológica y pondría a prueba el apetito de los inversores por la IA justo cuando el mercado muestra nervios. La declaración de Brockman también es una forma de marcar territorio frente a Anthropic: OpenAI quiere presentarse como un proveedor empresarial consolidado y no solo como la empresa de ChatGPT. Queda por ver si las cifras que ha avanzado (sin detallar importes) se confirman cuando tenga que abrir sus cuentas a los reguladores y a los accionistas.
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