El abogado general del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), Maciej Szpunar, presentó el martes 3 de noviembre sus conclusiones en el asunto C-250/25, que enfrenta a la editora húngara Like Company con Google Ireland. Su análisis es un revés para Google: según Szpunar, su asistente de inteligencia artificial Gemini puede vulnerar los derechos de los editores de prensa cuando recupera y reutiliza sus publicaciones para generar respuestas en determinadas circunstancias.
El origen: un acuario con delfines en el lago Balatón
El caso nació en Hungría. Like Company, que gestiona varios portales informativos, demandó a Google al considerar que Gemini utilizaba sus publicaciones sin autorización. Según el expediente, recogido por Xataka, el ejemplo concreto fue una noticia sobre el cantante húngaro Kozsó y su intención de instalar un acuario con delfines junto al lago Balatón: a petición de un usuario, el asistente generó un resumen detallado del artículo. Ante las dudas sobre cómo aplicar la normativa europea, un tribunal húngaro elevó la consulta al TJUE.
Qué distingue el abogado general
Uso por parte de la IA | Conclusión de Szpunar |
|---|
Entrenar el modelo con artículos de prensa | Puede acogerse a la excepción europea de minería de textos y datos (propone no pronunciarse en este caso, al no haber pruebas de que se usaran esos artículos) |
Contar los hechos de una noticia | No infringe: los editores no son dueños de los hechos |
Reproducir de forma reconocible la expresión del artículo | Puede vulnerar los derechos del editor |
Acceder al contenido eludiendo medidas técnicas de protección | Puede vulnerar los derechos del editor |
La clave, según explica Confilegal, está en si la IA se limita a transmitir hechos o si reutiliza la expresión original de manera que el lector ya no necesita visitar el artículo.
Por qué preocupa a los medios
El trasfondo es económico. Un estudio de Pew Research Center de 2025 observó que los usuarios estadounidenses hacían clic en enlaces tradicionales en el 8% de las búsquedas de Google con resumen de IA, frente al 15% cuando ese resumen no aparecía. El Reuters Institute recoge además una caída global del 33% en el tráfico orgánico desde el buscador hacia más de 2.500 webs entre noviembre de 2024 y noviembre de 2025, aunque sin atribuir toda la pérdida a la IA. Francia ya multó a Google con 250 millones de euros en 2024 por incumplir compromisos con los editores, en parte por el uso de contenidos en Bard, antecesor de Gemini.
Lo que viene ahora
Las conclusiones del abogado general no son vinculantes: la última palabra corresponde a los jueces del TJUE, que todavía no han fijado fecha para la sentencia, aunque suelen seguir la línea del abogado general en la mayoría de los casos. Después, será el tribunal húngaro el que decida si hubo infracción y qué compensación corresponde.
Si el Tribunal confirma este criterio, los editores europeos tendrán una base jurídica sólida para negociar —o reclamar— una compensación cada vez que un asistente de IA sustituya la visita a su artículo por un resumen que reproduzca su trabajo. El efecto iría mucho más allá de Google: afectaría a cualquier chatbot que opere en la UE y responda con contenido periodístico.
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