Los mercados europeos abrieron este lunes con fuertes pérdidas después de que el fin de semana se confirmara el fracaso de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán en Islamabad y de que Donald Trump ratificara el bloqueo naval del Estrecho de Ormuz. El petróleo fue el gran protagonista de la jornada, con subidas que en algunos momentos superaron el 7%, y arrastró consigo a las principales plazas bursátiles del continente.
El Ibex 35 pierde los 18.000 puntos
El selectivo español cedió un 1,42% en la media sesión hasta los 17.945,9 puntos, perdiendo así la referencia psicológica de los 18.000 enteros. El retroceso no fue un caso aislado: el DAX alemán cayó un 0,23%, el CAC 40 francés retrocedió un 0,3% y tanto el FTSE MIB italiano como el FTSE 100 británico bajaron un 0,17%. El patrón es el habitual en episodios de aversión al riesgo geopolítico: caídas generalizadas, pero más acusadas en índices con mayor peso energético o mayor exposición a la inflación importada, como el español.
El Brent, por encima de los 100 dólares
El detonante de la sesión fue el comportamiento del crudo. El Brent, referencia europea, llegó a dispararse un 7,3% hasta los 102,72 dólares por barril a mediodía, superando el umbral simbólico de los 100 dólares por primera vez en meses. La subida se moderó después hasta el 4,36%, con el barril cerrando la sesión europea en 99,36 dólares. El WTI estadounidense avanzó un 2,6%, hasta los 99,08 dólares. El mercado está descontando el riesgo de que el bloqueo de Ormuz, vigente desde abril, se prolongue de forma indefinida ante la falta de acuerdo diplomático, lo que restringiría el tránsito de crudo por una de las rutas marítimas más estratégicas del planeta.
El Euríbor, también bajo presión
El repunte de la tensión energética llega en un momento en que el Euríbor a doce meses ya venía en una senda ascendente: el indicador se situó este 13 de julio en el 2,742%, seis décimas por encima del 2,079% registrado hace un año. Un petróleo caro añade presión inflacionista adicional justo cuando los mercados esperaban que el Banco Central Europeo consolidara el ciclo de relajación monetaria, lo que podría retrasar nuevas bajadas de tipos y encarecer aún más las hipotecas variables en España.
Lectura de fondo: por qué el mercado reacciona así
La clave para entender la magnitud de la reacción bursátil no está solo en el fracaso puntual de una ronda de negociaciones, sino en lo que revela sobre la persistencia del conflicto: Washington no ha suavizado su posición pese a tres meses de bloqueo, e Irán ha respondido advirtiendo de que su lista de objetivos militares está «actualizada». Los inversores, que durante semanas habían apostado por una desescalada progresiva, se ven ahora obligados a repreciar el riesgo de una crisis energética prolongada.
A corto plazo, los analistas de mercado apuntan a dos escenarios. El primero, una nueva ronda de contactos entre Washington y Teherán en las próximas semanas que permita relajar la prima de riesgo del crudo, en línea con las señales de Trump de no cerrar del todo la puerta al diálogo. El segundo, una escalada adicional —militar o mediante nuevas sanciones— que empujaría al Brent hacia niveles no vistos en varios años, con el consiguiente efecto de segunda ronda sobre la inflación europea y el coste de financiación de hogares y empresas. Los inversores en renta variable, especialmente en valores energéticos y en aerolíneas —muy sensibles al precio del combustible—, seguirán marcando el paso de sus carteras al ritmo de las noticias que lleguen desde el Golfo Pérsico en los próximos días.
Actualización: el mercado modera las pérdidas al cierre
Al cierre de la sesión europea, el Ibex 35 redujo su caída hasta el 0,99% y logró mantenerse por encima de los 18.000 puntos, nivel que había perdido durante la mañana (llegó a ceder un 1,88% intradía). El Brent, por su parte, moderó su repunte hasta cerrar en 99,36 dólares. El giro se produjo después de que Donald Trump afirmara que Irán se había puesto en contacto con Washington para retomar el diálogo y que Teherán «tiene muchas ganas de llegar a un acuerdo», una declaración que también impulsó un repunte en Wall Street (S&P 500 +1%, Nasdaq +1,2%, Dow Jones +0,6%). En el plano diplomático, China pidió «seguridad, estabilidad y flujo» en el estrecho de Ormuz, mientras que el presidente francés Emmanuel Macron anunció que convocará en los próximos días, junto al Reino Unido, una conferencia internacional para una misión «estrictamente defensiva» que restablezca la libre circulación por el estrecho, al margen de Estados Unidos, Israel e Irán.









