El Sistema Electrico Nacional de Cuba colapso por segunda vez en menos de siete dias el pasado 10 de julio, dejando a la mayor parte de la isla sin electricidad. Fue el cuarto apagon total del pais en lo que va de 2026 y el noveno desde finales de 2024, segun el Ministerio de Energia y Minas, que atribuyo el fallo a una averia en la linea de 220 kilovatios entre Santa Clara y Sancti Spiritus.
Una isla a oscuras: la cronologia del colapso
La desconexion total se produjo a las 16:30 hora local del viernes, apenas dias despues de otro apagon general el lunes 6 de julio a las 12:17. La caida en cascada obligo a la salida de varias unidades termoelectricas y dejo a hospitales, bombas de agua y servicios esenciales dependiendo de generadores de emergencia mientras las autoridades trabajaban en el restablecimiento gradual del servicio.
La escasez de combustible detras del apagon
Los apagones se agudizaron desde enero de 2026, cuando el presidente estadounidense Donald Trump amenazo con aranceles a cualquier pais que vendiera o suministrara petroleo a la isla, estrechando aun mas el acceso cubano a combustible para sus plantas termoelectricas. Economistas y analistas energeticos apuntan tambien a anos de subinversion cronica en la red electrica, que ha quedado cada vez mas expuesta a cualquier falla puntual.
Recuperacion lenta y desigual
Un dia despues del colapso, solo el 12,6% de La Habana habia recuperado el suministro electrico, segun reportes locales, mientras el resto del pais seguia a la espera de una reconexion completa. La union electrica reconocio que la situacion es critica y aseguro que prioriza el bombeo de energia hacia hospitales y otros servicios vitales antes de restablecer el suministro residencial.
Un problema estructural sin solucion a la vista
Con nueve apagones nacionales en menos de dos anos, el gobierno cubano enfrenta una crisis energetica que ya se ha vuelto estructural. La combinacion de plantas termoelectricas obsoletas, falta de piezas de repuesto y un suministro de combustible cada vez mas restringido por las sanciones internacionales deja pocas perspectivas de mejora a corto plazo para los mas de nueve millones de habitantes de la isla.









