La 21st Century ROAD to Housing Act, calificada como la reforma de vivienda mas significativa en decadas en Estados Unidos, se convirtio en ley el 11 de julio sin la firma del presidente Donald Trump. Trump opto por no vetarla pero tampoco la firmo, dejando que entrara en vigor automaticamente como forma de protesta por la falta de avance de otra legislacion que exige prueba de ciudadania para votar.
Un paquete bipartidista para abaratar la vivienda
La ROAD to Housing Act conto con respaldo bipartidista tanto en la Camara de Representantes como en el Senado, y busca reducir los costos de la vivienda y fomentar la construccion de nuevas propiedades en todo el pais. El presidente de la Camara, Mike Johnson, confirmo el 29 de junio que el paquete legislativo habia sido enviado al escritorio de Trump para su firma.
Una protesta deliberada por la ley SAVE
En un mensaje publicado en Truth Social, Trump explico que retenia su firma en protesta por la incapacidad del Senado para aprobar la Safeguard American Voter Eligibility Act, conocida como SAVE Act, que exigiria prueba documental de ciudadania para registrarse y una identificacion con fotografia para votar en elecciones federales. La Camara de Representantes aprobo esa medida en febrero, pero quedo estancada en el Senado, donde los republicanos no cuentan con los 60 votos necesarios para superar el filibusterismo.
Como se convierte en ley sin la firma presidencial
Segun la Constitucion de Estados Unidos, si el presidente no firma ni veta un proyecto de ley dentro de los 10 dias posteriores a su presentacion, sin contar los domingos, y el Congreso permanece en sesion, la legislacion se convierte automaticamente en ley sin su firma. Ese fue exactamente el mecanismo que permitio que la ROAD to Housing Act entrara en vigor el 11 de julio, pese a la negativa expresa de Trump a respaldarla formalmente.
Que cambia para compradores y vendedores de vivienda
Analistas del mercado inmobiliario senalan que la nueva ley introduce incentivos para aumentar la oferta de vivienda y simplificar procesos regulatorios que durante anos han encarecido la construccion en Estados Unidos. Se espera que sus efectos se sientan de forma gradual en los proximos meses, en un momento en que la asequibilidad de la vivienda se ha consolidado como una de las principales preocupaciones economicas de los hogares estadounidenses.









